Andrea estudió Enfermería y ejerció durante años entre Irlanda y Alemania. Ramón se formó como maestro de Educación Primaria y coordinaba un club de baloncesto. Elisey trabajaba como panadero en un obrador tradicional y después como responsable de seguridad.

Hoy, los tres trabajan en los centros de datos de Amazon Web Services (AWS) en Aragón. Ninguno tenía formación tecnológica. Ninguno imaginaba que acabaría en este sector. Y, sin embargo, sus historias demuestran que algunas habilidades que se aprenden en una profesión como la capacidad de resolver problemas bajo presión, el trabajo en equipo, la disciplina o la curiosidad, pueden ser el mejor pasaporte para empezar de cero en un trabajo completamente nuevo.

AWS planea invertir 33.700 millones de euros en España en los próximos 10 años para ampliar su infraestructura de centros de datos en Aragón, proporcionando capacidades avanzadas de inteligencia artificial (IA) y computación en la nube a organizaciones de toda Europa. Detrás de esa infraestructura hay equipos diversos y altamente cualificados. Pero no todos llegaron por el mismo camino. Algunos, como Andrea, Ramón o Elisey, llegaron desde profesiones que, a primera vista, nada tienen que ver con la tecnología. Sus trayectorias son la prueba de que AWS no busca solo perfiles tecnológicos: busca personas con motivación, actitud y ganas de aprender.

De Frankfurt a Aragón, de la bata blanca al centro de datos: la reinvención de una enfermera en AWS

Andrea Folgueral, jefa del equipo de Operaciones del centro de datos de AWS en Aragón

Andrea_Reinventarse es posible: tres profesionales sin experiencia en tecnología que encontraron su sitio en los centros de datos de AWS en Aragón

Andrea es de Ponferrada y estudió Enfermería, una profesión que ejerció durante más de 5 años, primero en Irlanda y después en Alemania. Fue entonces, viviendo en Frankfurt, cuando tuvo la oportunidad de participar en el programa de AWS Work Based Learning, diseñado específicamente para personas que no tienen formación en tecnología.

"Aunque la tecnología nunca me había llamado especialmente la atención y me parecía un salto enorme, soy una persona curiosa y me gusta aprender cosas nuevas, por lo que decidí ir a por ello", cuenta.

Lo que Andrea no esperaba es que su experiencia como enfermera fuera precisamente lo que necesitaba para adaptarse. "En enfermería aprendes a trabajar bajo presión, seguir procedimientos críticos al pie de la letra, resolver problemas rápidamente y mantener la calma cuando las cosas se complican. Resulta que todo eso es lo que necesitas en un centro de datos también", explica.

El programa de tres meses fue clave para su adaptación. Aprendió desde cero todo lo necesario y, al finalizarlo, le ofrecieron un puesto fijo en la compañía. "Lo que más me sorprendió fue darme cuenta del impacto masivo de este sector. No es solo un edificio lleno de ordenadores: cada servidor que mantienes tiene un impacto directo en millones de personas".

Desde entonces, Andrea no ha dejado de crecer. Ha pasado de Técnico a Responsable, y recientemente ha sido promocionada a jefa de equipo.
Pero el cambio no fue solo profesional. Tras varios años en Alemania, los centros de datos de AWS en Aragón le dieron la oportunidad de volver a España y recuperar algo que echaba profundamente de menos: la cercanía con los suyos. "He pasado de vivir en Frankfurt, a 2.000 km de mi familia y verlos una vez al año, a poder coger el coche y pasar unos días en mi tierra cuando quiera".

Su consejo para quienes sienten que ya no encajan en su profesión es directo: "Hazlo, prueba, no te digas que no. Todo se puede aprender. ¡Yo soy el claro ejemplo! Pensar que una persona sin ningún estudio relacionado con este sector ha podido crecer tanto en esta empresa es un orgullo enorme".

Un maestro entre servidores: la curiosidad que le llevó a empezar de cero

Ramón Ruiz de Conejo, técnico de instalación de servidores en uno de los centros de datos de AWS en Aragón

Ramon Ruiz.Reinventarse es posible: tres profesionales sin experiencia en tecnología que encontraron su sitio en los centros de datos de AWS en Aragón

Ramón es graduado en Educación Primaria y cuenta con dos máster: uno en Educación Secundaria y otro en Docencia Universitaria. Comenzó a trabajar cubriendo sustituciones en colegios y después como tutor de forma indefinida. Compaginaba su trabajo con la coordinación de un club de baloncesto, donde también era entrenador.

"Soy una persona muy inquieta, me gusta estar aprendiendo cosas nuevas, desarrollando habilidades diferentes", explica. Esa inquietud fue la que le empujó a matricularse en un grado superior de Desarrollo de Aplicaciones Web para empezar a formarse en el sector tecnológico.

"En el momento de tomar la decisión siempre aparecen las dudas de si estás tirando por la borda tanto tiempo, esfuerzo y dinero invertido para empezar de cero en otro. Pero lo único que tenía claro es que no quería quedarme donde estaba, así que la única alternativa posible era ponerme a andar y a ver dónde me lleva el camino".

La oportunidad llegó a través de un amigo que trabajaba en AWS. "Me insistió en que aplicara. Lo que más me atrajo es que me dijo que estaban buscando perfiles justo como el mío, lo cual de primeras me sonaba raro por mi poca experiencia en el sector tecnológico. Pero él se refería a buen nivel de inglés, motivación por aprender y ganas de trabajar en equipo. Al fin y al cabo, los conocimientos técnicos se pueden enseñar, pero las aptitudes tienen que venir de casa".

El resto más grande fue la parte técnica. "Lo que muchos dan por sentado para ti son conceptos nuevos. Al principio hay que meter el doble de trabajo para poder sentar las bases y no quedarte atrás, pero mis dudas de adaptación se disiparon al ver la tranquilidad que me transmitieron desde el primer momento y lo mucho que se preocupó mi equipo de formarme y explicarme todo lo necesario".

El cambio, además del nuevo empleo le trajo una reflexión: "He descubierto que estaba equivocado con el concepto de vocación. Vocación no es el trabajo para el que has nacido; vocación es estar motivado y feliz en el día a día, sea el trabajo que sea".

Para quienes dudan, Ramón tiene un mensaje claro: "No hay pasos erróneos, solo caminos diferentes. Si alguien no es feliz en el lugar que está, la única mala decisión es no hacer nada para buscar una salida".

Panadero, vigilante, técnico… nunca es tarde para encontrar tu camino

Elisey Saykin, técnico de instalación de servidores en uno de los centros de datos de AWS en Aragón

Elisey Saykin.Reinventarse es posible: tres profesionales sin experiencia en tecnología que encontraron su sitio en los centros de datos de AWS en Aragón

Elisey trabajó durante más de dos años como panadero en un obrador tradicional. Después dio el salto a un puesto de responsable de seguridad en uno de los centros de datos de AWS, a través de una empresa proveedora de estos servicios. Conocía las instalaciones por dentro, los procedimientos y la dinámica diaria, aunque su papel era otro bien distinto.

Todo cambió cuando un compañero de AWS le habló de las nuevas posiciones que se estaban abriendo en el equipo técnico. "Me contó cómo era el trabajo y me motivó a que me presentara a las entrevistas. Que confiaran en mí para poder formar parte del equipo fue el empujón definitivo", recuerda.

Lo que más le atrajo fue la posibilidad de estar en el centro de algo con impacto real. "Formar parte de un gran proyecto como este, estar en el epicentro de una revolución tecnológica que además sucedía en Aragón, la tierra en que me he criado. Eso, junto a todo el aprendizaje que conlleva estar en un puesto técnico y formarme en un sector completamente nuevo para mí, fue lo que más me atrajo".

Su conocimiento previo de las instalaciones facilitó la transición."Lo que más me costó fue la responsabilidad: el pensar que estoy trabajando en un entorno muy técnico, donde uno ha de ser muy meticuloso en su labor". El programa de inducción a nuevos empleados y, sobre todo, la actitud de sus compañeros fue fundamental: "Este programa adaptado a nuestro perfil, junto con la ayuda de mis compañeros, fue crucial para haberme podido adaptar tan bien".

El mayor descubrimiento de Elisey ha sido personal: "El interés que tengo ahora por el sector tecnológico ha sido brutal, algo que hasta hace muy poco no me imaginaba como una salida profesional para mí. Estoy seguro de que voy a continuar mi carrera en este mundo".

Su consejo para quienes se plantean un cambio es sencillo pero contundente: "Muchas veces lo que más nos frena es el miedo al cambio, cuando realmente es lo que nos enriquece. Todo se puede aprender. Siempre animaré a la gente a dar ese salto si tienen un mínimo de curiosidad por ello".