- Los centros de datos de Amazon son 7 veces más eficientes en el uso del agua que la media del sector, utilizando refrigeración por aire durante la mayor parte del año y agua solo durante los días más calurosos.
- Hemos alcanzado el 75% de nuestro objetivo de ser positivos en agua para 2030, lo que significa que por cada litro de agua que utilizamos en las operaciones de nuestros centros de datos, devolveremos más de un litro a las comunidades donde operamos. En 2025, devolvimos 3 litros por cada 4 que usamos, y hemos anunciado más de 50 proyectos hídricos que, una vez plenamente implementados, se espera que devuelvan más de 21.900 millones de litros anuales.
- Utilizamos agua regenerada (agua que de otro modo se habría desperdiciado o sería inutilizable) en más centros que cualquier otra empresa, y estamos ayudando a las comunidades a desarrollar programas de agua regenerada desde cero.
Cuando los centros de datos utilizan agua para la refrigeración, una de las métricas más importantes es la eficiencia con la que usan esa agua (WUE – Water Use Effectiveness), es decir, cuánta menos agua utilizan por cada unidad de computación. Amazon ha anunciado hoy que en 2025 sus operaciones globales de centros de datos utilizaron solo 0,12 litros de agua por kilovatio-hora (L/kWh), una tasa 7 veces más eficiente que la media del sector de 0,84 L/kWh —la misma que tienen los centros de datos de Amazon en España.
En otras palabras, Amazon utiliza mucho menos agua por unidad de computación que el resto del sector global de centros de datos, que —en su conjunto— representa menos del 0,5% del uso total de agua industrial a nivel mundial. “Y seguimos mejorando nuestra eficiencia año tras año”, comentan desde la compañía.
Estas mejoras en eficiencia son el resultado de años de inversión en tecnología de refrigeración personalizada, sistemas más inteligentes y un compromiso con minimizar el uso del agua en la medida de lo posible.
Cómo Amazon refrigera sus centros de datos
“Los centros de datos hacen posible la mayor parte de la vida digital que conocemos hoy en día, desde videollamadas hasta consultas médicas virtuales, educación y banca online”, afirma Joern Tinnemeyer, líder de ingeniería de centros de datos en Amazon. “Para ofrecer esa capacidad de computación de forma fiable, necesitamos mantener temperaturas óptimas. Mi equipo se centra en la gestión térmica: tomar el calor generado como subproducto de las operaciones de computación y eliminarlo de la forma más eficaz y eficiente posible”.
Aproximadamente el 90% del año, los centros de datos de Amazon utilizan lo que se conoce como ‘refrigeración por aire libre’, captando aire exterior, haciéndolo pasar por los servidores para absorber el calor y expulsándolo de nuevo al exterior, sin necesidad de agua. “Es como en tu casa”, dice Tinnemeyer. “Es una bonita mañana de primavera. No hace mucho calor. Voy a abrir las ventanas en lugar de encender el aire acondicionado y dejar que la brisa circule”.
Pero cuando llegan las horas más calurosas del año, especialmente en las zonas más cálidas del mundo, el aire se vuelve demasiado caliente y húmedo para refrigerar los servidores de forma eficaz. Es entonces cuando utilizamos la refrigeración por evaporación directa (DEC), en la que se pulveriza agua sobre un medio absorbente que —Beau Schilz, especialista en agua de Amazon— describe como “una esponja gigante muy sofisticada”. El aire caliente fluye a través de este material empapado en agua y, a medida que el agua se evapora, extrae el calor del aire, enfriándolo entre 3 y 6 grados.
Por otro lado, algunas empresas deciden optar por la utilización de enfriadores (chillers) que funcionan como enormes aires acondicionados. Sin embargo, con la tecnología actualmente disponible, usar agua durante las horas más calurosas reduce el impacto medioambiental y comunitario general. Esto se debe a que los enfriadores suelen requerir entre un 25% y un 35% más de electricidad, y esa demanda adicional llega precisamente cuando todos los demás necesitan energía para sus ventiladores y aires acondicionados. Hemos determinado que —en términos de eficiencia general— es mejor utilizar algo de agua durante los días más calurosos del año que utilizar electricidad en exceso durante los momentos en que la red eléctrica está más saturada.
Operar a mayores temperaturas para usar menos agua
Durante los últimos años, hemos ido elevando progresivamente los umbrales de temperatura a los que operan nuestros centros de datos, diseñando servidores y mejorando nuestros chips para tolerar más calor, siendo más eficientes. Si los servidores toleran más calor, se reduce el número de horas en las que necesitan agua para refrigerar. Tras años de iteración, aprendizaje y ajuste, ahora solo utilizamos agua para enfriar el aire entrante cuando las temperaturas ambientales superan los 30°C, lo que hace que el sistema sea eficiente en la mayoría de los climas.
“Así es como innovamos en Amazon”, dice Tinnemeyer. “Establecemos un objetivo ambicioso que beneficia a nuestros clientes, iteramos sin descanso y validamos con datos; en este caso, demostrando que podíamos reducir el uso de agua a la mitad sin ningún impacto en el rendimiento”.
Para validar el enfoque, analizamos miles de horas de datos en campus de centros de datos, comprobando las tasas de fallos a temperaturas más altas. “Confirmamos que la tasa de fallos no aumentó”, afirma Schilz. “Y los resultados fueron significativos: Nuestros ingenieros compararon dos centros de datos idénticos en el mismo campus y lograron usar aproximadamente un 50% menos de agua en uno de ellos, que operaba a temperaturas más altas”, dice Schilz.
Por ejemplo, en el norte de Virginia, nuestra región más grande por carga de computación, redujimos el uso de agua un 42% interanual, incluso mientras la demanda seguía creciendo.
75% del camino hacia la positividad hídrica
Aunque mejoramos constantemente nuestra eficiencia y usamos menos agua por kWh de uso de servidores cada año, queremos ir mucho más allá y generar más agua utilizable en todo el mundo de la que utilizamos. Por eso, nos hemos comprometido a ser positivos en agua para 2030, y ya hemos alcanzado el 75% de ese objetivo.
¿Cómo lo hacemos? Primero, hacemos un seguimiento de la cantidad de agua que usamos para entender cuánta debemos devolver para alcanzar nuestra meta. En 2025, utilizamos aproximadamente 9.500 millones de litros en toda nuestra red global de centros de datos durante todo el año. Para ponerlo en perspectiva, los estadounidenses usan aproximadamente 12.500 millones de litros al año para regar sus jardines y césped, según la EPA (U.S. Environmental Protection Agency), lo que significa que el riego de jardines requiere 1.300 veces más agua que nuestros centros de datos cada año. Si esto se lleva a los centros de datos que desde Amazon operamos directamente, la cantidad total de agua que extrajimos disminuyó un 2% de 2024 a 2025, incluso teniendo en cuenta nuestras diferentes expansiones internacionales —lo que supone el incremento de edificios que tenemos en todo el mundo.
Por otro lado, invertimos en nuevas formas de capturar agua que —de otro modo— se desperdiciaría, y devolverla a las comunidades que la necesitan. Por ejemplo, en Aragón (España) trabajamos con la consultora medioambiental Mediodes en una tubería que transporta el agua de escorrentía de los campos aguas arriba hasta una chopera en la localidad de Pina de Ebro, reduciendo la necesidad de extraer agua de riego del río Ebro.
En total, hemos anunciado más de 50 proyectos hídricos a nivel global que se espera devuelvan más de 21.900 millones de litros de agua anuales para uso de las comunidades locales. En Aragón, donde se ubica la Región Cloud de AWS en España y donde llevamos operando desde noviembre de 2022, AWS ha anunciado recientemente una inversión de 17,2 millones de euros en tres grandes proyectos hídricos impulsados por inteligencia artificial: una plataforma de inteligencia artificial para la gestión de inundaciones que protege a 700.000 habitantes de Zaragoza mediante evaluación predictiva del riesgo y sistemas de alerta temprana, complementada con obras de infraestructura para prevenir el riesgo de inundaciones; una colaboración con la consultora tecnológica Agrow Analytics para ayudar a 430 agricultores de El Burgo de Ebro y Villanueva de Gállego a maximizar el rendimiento de sus cultivos y reducir su huella hídrica, logrando un ahorro de 200.000 m³ anuales gracias al riego inteligente basado en datos; y la modernización de la canalización de agua de San Julián de Banzo que da servicio a 56.000 habitantes de Huesca.
Estas iniciativas se suman a otros dos proyectos de agua ya en marcha desde 2023 ubicados también en Aragón: el primero, relacionado con la detección de fugas en los sistemas comunitarios de canalización de agua mediante el uso de aprendizaje automático (machine learning) y un proyecto de reutilización de aguas de riego en colaboración con Mediodes que aporta 864 millones de litros de agua limpia al año a la comunidad de Pina de Ebro. Además, AWS está construyendo balsas en Aragón para recoger agua de lluvia, tratarla y utilizarla en la refrigeración de sus centros de datos, contribuyendo así a aliviar la escasez hídrica y mejorar el acceso al agua en la zona.
También estamos trabajando para beneficiar a las comunidades donde operamos utilizando en nuestras propias operaciones agua que de otro modo sería inutilizable. Somos pioneros en el uso de esta agua "regenerada", empleando plantas de tratamiento de aguas residuales como fuente principal en lugar de agua potable. Ya operamos 26 instalaciones con agua 100% regenerada, más que cualquier otro proveedor de nube, con 130 más contratadas a nivel global.
“No solo estamos usando agua regenerada”, afirma Usman Khan, especialista en agua en Amazon desde hace más de siete años. “Estamos ayudando a las comunidades a desarrollar estos programas desde cero”.
Para el especialista en agua Beau Schilz, que pasó años en empresas de gestión hídrica antes de unirse a Amazon, todo se reduce a ser un vecino responsable. “Nos centramos especialmente en las zonas donde hay escasez de agua”, dice. “Amazon quiere asociarse con las comunidades para garantizar que nuestra gestión responsable del agua genere beneficios locales que ellas quieran ver”.
En 2025, los centros de datos de AWS en Aragón utilizaron aproximadamente 68 millones de litros de agua (0,068 hm³) en sus operaciones. Según el Plan Hidrológico del Ebro 2022-2027, la demanda industrial de la Demarcación Hidrográfica del Ebro asciende a 208 hm³/año. Nuestro uso de agua representa tan solo el 0,03 % de dicha demanda industrial. Es decir, si el consumo de agua industrial de la cuenca del Ebro fuera una botella de 2 litros, los centros de datos de AWS en Aragón apenas representarían 13 gotas.
Además, prevemos que —durante los próximos 10 años— devolveremos aproximadamente 1.530 millones de litros de agua anuales a las comunidades locales a través de los proyectos de gestión hídrica que apoyamos en la región.
A medida que crece la demanda de computación en la nube, también crece nuestro compromiso de hacer más con menos, y de dejar las comunidades mejor de lo que las encontramos.
Más información sobre nuestros esfuerzos de reposición de agua y nuestro uso de agua por región.