La orquesta de Fundación Acción Social por la Música (FASM) empezó a tocar sin sonar en 2013. Después de 5 años, más de 300 jóvenes han descubierto el poder transformador de la música a través de su orquesta y coros. Ahora, una alianza con Amazon permite a aquellos que quieran colaborar, hacerlo regalando instrumentos a ritmo de clic.
María Guerrero es abogada y trabajaba en un bufete cuando, después de un viaje a Venezuela, decidió cambiar de rumbo profesional e importar a España El sistema de José Antonio Abreu: “Me pasé dos años de locura visitando proyectos: todos ellos tenían la música como herramienta de transformación social, pero ninguno tenía la excelencia como objetivo”. Así fue como, en 2013, fundó Acción Social por la Música.

He descubierto que la música te llega al corazón. Quiero entrar en el conservatorio y ser violinista
Miryam Domuro, primer violín

La música que empodera

El sistema es el método de educación musical que ideó, en 1975, el economista y músico venezolano fallecido recientemente, José Antonio Abreu. “La música se aprende de forma conjunta y, a través de ella, empoderamos a los más jóvenes y les hacemos dueños de su futuro”, asegura María.
Alex Suslyk tiene 15 años, es autista y, desde hace dos años, toca el violonchelo en la orquesta de la fundación: “La música me gusta y me produce sensación de diversión a la vez que aprendo”.
Mariya Suslyk es la madre de Alex y asegura que la fundación les ha mejorado la vida: “A Alex le gustaba la música desde pequeñito pero el autismo fue un impedimento para muchos profesores hasta que descubrimos Acción Social por la Música. Gracias a este proyecto ahora interactúa más, comenta las cosas y habla con los amigos”.
“En el camino los jóvenes músicos trabajan el control emocional, canalizando emociones de manera más ágil, el razonamiento lógico y abstracto, y mejoran la memoria”, añade María.

En busca de la excelencia

En este ambicioso proyecto los profesores de música son agentes del cambio y adaptan su conocimiento al servicio de esta metodología que prioriza el aprendizaje grupal: “Lo más importante es que el grupo humano se concierte para ser sublime. Por esto, por ejemplo, empezamos fabricando instrumentos de cartón antes de pasar a los que suenan”, cuenta María.
Sus pendientes, una clave de sol, son el reflejo de su pasión: “He descubierto que la música te llega al corazón”, explica Miryam Domuro. Tiene 11 años y es primer violín de la orquesta: “Quiero entrar en el conservatorio y ser violinista”. A lo que María añade: “Apoyamos a los chicos que quieren convertir la música en su profesión, buscamos también la excelencia”.

Los beneficios de la música son muchos según aseguran estos jóvenes artistas: “La música me sirve para todo. Cuando estoy estudiando, me relajo y en vez de pensar en el arcoíris o en el fútbol pienso en el violín y lo que debo ensayar”, cuenta Myriam, y Luan Bedoya, de 12 años, añade: “Soy un artista y cuando toco me siento famoso”.

Instrumentos solidarios

“Con Amazon hemos encontrado una solución innovadora: nosotros siempre necesitamos instrumentos nuevos y ahora cualquier persona nos los puede regalar a través de su web. Este es el futuro de la solidaridad”, afirma rotundamente María.
Para agradecer el apoyo de Amazon, la camerata de Acción Social por la Música ofreció un concierto en el centro logístico de San Fernando de Henares en el que también participaron, con instrumentos de cartón, hijos de los trabajadores del centro.

¿Te gustaría visitar un centro logístico de Amazon?