“El Plan Cruz Roja RESPONDE es la mayor movilización humana y de recursos en todos los 156 años de historia de la institución”, afirma Olga Díaz, Subdirectora Área de conocimiento de Inclusión Social de Cruz Roja.

Vivir en pandemia

Olga Díaz, subdirectora de Inclusión Social de Cruz Roja. Con un vestido negro estampado con flores rosas, unas medias negras y una americana también negra. el pelo castaño liso por el hombro y uos pendientes con una perla colgando y un reloj en la muñeca izquierda. Está con los brazos cruzados apoyada en una furgoneta de Cruz  Roja. La furgoneta es blanca y lleva escrito Cruz Roja.
Subdirectora Área de conocimiento de Inclusión Social de Cruz Roja.
Olga Díaz, subdirectora de Inclusión Social de Cruz Roja. Con un vestido negro estampado con flores rosas, y una americana también negra. el pelo castaño liso por el hombro y unos pendientes con una perla colgando. Está  mirando a cámara y de fondo un cuadro de Cruz Roja con su logo.
El Plan Cruz Roja RESPONDE empezó hace un año y durante todo este tiempo se han atendido más de 3 700 000 personas con más de 20 millones de respuestas.

“El Plan comenzó en marzo de 2020 para dar respuesta a las familias o personas que, por motivo de la pandemia, se encontraban en una situación de vulnerabilidad o exclusión social”, explica Olga. “Por primera vez en nuestra vida nos enfrentábamos a un confinamiento nacional que nos afectaba a todos”.

Además, Olga recuerda el mayor reto al que se enfrentaron: “Cruz Roja siempre daba apoyo desde sus 1 400 Asambleas Locales pero esta vez, éramos nosotros los que nos teníamos que desplazar a casa de las personas o familias más vulnerables”.

Puerta a puerta

Las entregas las siguen llevando a cabo sus más de 68 000 personas voluntarias. Uno de ellos, Alejandro Gutiérrez, afirma: “Para mí, todas las entregas son especiales porque son imprescindibles, importantes y necesarias”.

Él empezó su voluntariado en su país natal, Cuba, después de que un amigo le invitara a un evento cultural de Cruz Roja.

“La primera entrega de Amazon fueron tabletas en el mes de abril para que las niñas y los niños de familias en situación en vulnerabilidad pudieran seguir con las clases online”
Olga Díaz, Subdirectora Área de conocimiento de Inclusión Social de Cruz Roja

Al llegar a España no dudó en continuar “transformando su entorno con las potencialidades que ofrece la organización”.

Aunque su voluntariado está dentro de Inclusión Social, explica que todo este año ha echado una mano con las entregas: “Durante la pandemia hay más implicación de los voluntarios y notas la confianza que la gente pone en Cruz Roja”.

Una colaboración sólida

“Recuerdo perfectamente la primera entrega de Amazon: fue en abril con tabletas para que las niñas y los niños pudieran seguir con las clases online”. Olga recuerda también: “Hay muchas familias que no tienen recursos para adquirir equipos tecnológicos”.

“Al principio de la pandemia, Amazon donó 2, 5 millones de euros y hasta la fecha ha realizado donaciones de productos por un valor de más de 160 000 euros”. Desde artículos para el hogar, limpieza y cuidado personal, ropa para niñas, niños y personas adultas, aparatos electrónicos, material escolar y juguetes.

Un plan con futuro

Alejandro Igor, voluntario de Cruz Roja. En una calle de Madrid. Él se encuentra en el inicio de la calle que hace cuesta. En un lado, desenfocados, coches aparcados y en el otro, también desenfocada, la acera. Él se encuentra en la mitad de la calle. Es moreno, lleva mascarilla azul y el pelo al cero. Vestimenta: con jeans de color azul, camiseta morada, polar morado y el chaleco de color rojo de la Cruz Roja. Mira a cámara y agarra con las dos manos dos cajas de cartón que són juguetes y encima también se puede apreciar algunos juguetes empaquetados en plástico,
Alejandro Gutiérrez, voluntario de Cruz Roja.
Las entregas las siguen llevando a cabo los más de 67 000 voluntarios de Cruz Roja, entre ellos, Alejandro Igor. Sentado en una mesa de una Asamblea Local de Cruz Roja, Alejandr se encuentra delante del ordenador con una mano en el teclado y la otra en el ratón. Encima de la mesa también hay un teléfono y en la pared un poster colgado que no se puede apreciar. Es moreno, lleva mascarilla azul y debajo una negra de ropa y el pelo al cero. Vestimenta: con jeans de color azul, camiseta morada, polar morado y el chaleco de color rojo de la Cruz Roja.
Las entregas las siguen llevando a cabo los más de 67 000 voluntarios de Cruz Roja, entre ellos, Alejandro Igor.

“El Plan Cruz Roja RESPONDE empezó hace más de un año y llevamos más de 3 900 000 personas atendidas y hemos dado 20 millones de respuestas”, explica Olga.

“Durante estos doce meses las dos actividades que más hemos realizado han sido la de cubrir las necesidades básicas: alimentación, higiene, limpieza y medicamentos, y la de informar y acompañar a personas que están en soledad o aislamiento”, cuenta Olga.

Y es que este Plan se pensó para un año, pero la crisis social que ha provocado la pandemia hace que Cruz Roja se adapte a la nueva realidad surgida: “Todo este 2021 seguiremos con RESPONDE y después valoraremos su continuidad o cómo lo adaptaremos dependiendo de las necesidades nuevas que se generen”.