Queremos que, también cuando desenvuelven su pedido, la experiencia de nuestros clientes sea óptima. Y para conseguirlo trabajamos para mejorar la sostenibilidad de nuestras operaciones y cadena de suministro.

Los clientes nos escriben 25 millones de veces al año para decirnos que les encanta cómo han sido embalados los productos. Los equipos de nuestros centros logísticos disfrutan leyendo las historias y viendo las fotografías que nos mandan. Cuando el embalaje no les gusta, nuestros clientes también nos lo cuentan: si el producto llegó dañado, si la caja donde venía era demasiado grande o simplemente si era difícil de abrir. Esta información es de gran valor para nuestros equipos de embalaje y nos permite mejorar tanto a nosotros como a las empresas que venden sus productos a través de Amazon. Si los comentarios de nuestros clientes en este sentido señalan un defecto grave, podemos llegar a activar lo que llamamos el Andon Cord, es decir la retirada de ese producto de la venta para evitar que otro cliente esté descontento.

A través de iniciativas a largo plazo, que tendrán efecto con los años, perseguimos una reducción al mínimo de los residuos. Iniciativas como Embalaje para el E-Commerce o el Certificado Abrefácil nos permiten que nuestros paquetes sean fáciles de abrir y 100% reciclables. Así mismo, trabajamos para que cada vez más productos se puedan mandar en su embalaje original sin la necesidad de introducirlos en cajas adicionales.

También trabajamos para eliminar las cajas de plástico duro o los alambres recubiertos de plástico (o bridas) que se usan habitualmente para empaquetar juguetes y sujetarlos en sus cajas. Este tipo de iniciativas culminan con un embalaje más respetuoso con el medio ambiente y más fácil de abrir que, ahora mismo, ya tienen más de 1,2 millones de productos y han permitido eliminar 36.000 toneladas de residuos solo en 2015.

Si hacemos bien nuestro trabajo, nuestras innovaciones también nos ayudarán a:

• Reducir el gasto en materiales para proteger, empaquetar y enviar nuestros productos;

• Reducir los costes de operaciones usando más materiales reciclados;

• Incrementar la densidad de los paquetes que mandamos, lo que nos permite ahorrar en costes de transporte, así como generar menos residuos; y

• Reducir el número de artículos que se dañan durante el transporte y eliminar embalaje inútil.